Señalan la necesidad de considerar el sueño como expresión de salud, al mismo nivel que la dieta o el ejercicio

Manuel Sánchez de la Torre, coordinador de la línea de Apnea Obstructiva del Sueño,
CIBERES | viernes, 16 de marzo de 2018

Investigadores del CIBERES que trabajan en la línea de Apnea Obstructiva del Sueño, que coordina Manuel Sánchez de la Torre, reivindican, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Sueño que se celebra mañana 16 de marzo, una nueva dimensión en su abordaje, que implique, en primer lugar, un cambio de paradigma que pase a “considerar el sueño como sinónimo de salud, como ya sucede con la dieta o el ejercicio”.

Los trastornos respiratorios del sueño, y especialmente las apneas (paradas respiratorias que se producen por una obstrucción faríngea intermitente mientras se duerme), son altamente prevalentes (se estima que afectan del 7 al 10% de la población). A ellos se suman otras alteraciones de origen neurológico que afectan al sueño. Por ello, atender al crecimiento de la patología del sueño “representa un auténtico desafío al sistema sanitario por su prevalencia, morbilidad y mortalidad asociada, y supone un reto no sólo desde el punto de vista de salud, sino también a nivel social y económico”, señalan estos investigadores.

Los científicos apuntan que las estrategias para atender la patología del sueño “no se han modificado”, y demandan ajustarlas a la nueva realidad. En este camino, consideran urgente la colaboración entre profesionales médicos, básicos y tecnológicos, con el propósito de conocer bien las necesidades en este campo y entenderlas de cara a realizar las transformaciones precisas.

Entre sus propuestas, ven fundamental que la atención al sueño, como elemento de salud, debe ser liderado por profesionales acreditados. Asimismo, apuestan por un cambio de procedimientos, que pasen a ser básicamente extra-hospitalarios, y el trabajo en red para el manejo de estos pacientes, con la incorporación de la medicina primaria y la enfermería.

La optimización de las técnicas y procedimientos diagnósticos y terapéuticos, el trabajo en red, el desarrollo de las técnicas de telemedicina y la consideración del sueño como salud son las líneas estratégicas que los investigadores subrayan como prioritarias.