El CIBERES ha sido pionero en la aportación de evidencias que podrían relacionar la Apnea Obstructiva del Sueño con el desarrollo de cáncer

CIBER | jueves, 20 de julio de 2017

El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) es una enfermedad crónica que representa un importante problema de salud mundial y que afecta al 10% aproximadamente de la población adulta. El SAOS se asocia a un mayor número de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, y se considera actualmente una patología compleja, heterogénea y multifactorial. Manuel Sánchez de la Torre, coordinador de la Línea de Investigación en Apnea Obstructiva del Sueño del CIBERES sitúa las prioridades para la investigación en este campo: “Nuestro reto es identificar y demostrar las consecuencias fisiopatológicas de la apnea del sueño y contribuir al desarrollo de la medicina personalizada para su manejo integral”

-¿Cómo está evolucionando la prevalencia de la Apnea Obstructiva del Sueño en España?

-Los últimos estudios señalan que el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) tendrían una prevalencia aproximada del 10% en la población adulta. Puesto que la edad y la obesidad son factores de riesgo para el SAOS, se estima que esta prevalencia aumentará en los próximos años debido al envejecimiento y al aumento de la obesidad de la población europea.

-¿Cuáles son los principales factores que inciden en el desarrollo de esta patología?

-El principal factor de riesgo para el desarrollo de esta patología es la obesidad. Existe una estrecha relación entre el desarrollo de obesidad y SAOS. Además, esta enfermedad es más prevalente en la población masculina. En un menor número de casos la morfología craneofacial, también podría explicar la presencia de SAOS. Por último agravan la enfermedad el consumo de ciertas sustancias antes de las horas de sueño, como sería el caso del consumo de alcohol.

-¿Qué impacto tiene la apnea obstructiva del sueño sobre la salud?

-Los síntomas más comunes que se han descrito relacionados con el SAOS son la excesiva somnolencia diurna, los ronquidos y el sueño no reparador. Como consecuencia de la excesiva sonmolencia diurna, el paciente con SAOS tiene un mayor riesgo de accidentabilidad laboral y de tráfico. El SAOS se relaciona con enfermedad cardiovascular y metabólica. Resulta especialmente destacable la estrecha relación entre SAOS e hipertensión. Además, el Spanish Sleep Network ha contribuido en la identificación de la posible asociación entre SAOS y cáncer.

El tratamiento habitual para el SAOS es la aplicación de presión continua positiva en la vía aérea (CPAP). Este es el tratamiento de elección para esta enfermedad y que ha demostrado su eficacia para el tratamiento de la clínica habitual de estos pacientes (principalmente eliminar la somnolencia diurna excesiva). Además, se ha demostrado su utilidad para el tratamiento de la hipertensión, especialmente la hipertensión de difícil control, conocida como hipertensión resistente.

-En concreto, usted ha estudiado el impacto de la SAOS en la rehabilitación cardíaca post síndrome coronario agudo

- Los primeros resultados han mostrado una elevada prevalencia del SAOS (50%) en pacientes que han sufrido un síndrome coronario agudo (SCA). Hemos podido observar que los pacientes que sufren un SCA y que además padecen SAOS tienen un peor pronóstico a corto plazo tras su ingreso hospitalario por SCA y además tienen una mayor duración en su estancia hospitalaria tras dicho ingreso. 

El proyecto ISAACC, que es el acrónimo que recibe el proyecto del CIBERES que trata de evaluar el impacto del SAOS y su tratamiento con CPAP en el pronóstico a corto plazo del paciente que ha sufrido un SCA, es un estudio en marcha que presentará sus principales resultados en los próximos dos años. Este estudio contribuirá a responder a la necesidad de tratamiento del SAOS en la prevención secundaria cardiovascular.

-¿Qué retos tiene la investigación en lo referente a la apnea obstructiva del sueño?

-El principal reto que tiene la investigación en SAOS es identificar y demostrar las consecuencias fisiopatológicas de esta enfermedad, además de contribuir al desarrollo de la medicina personalizada para el manejo del SAOS.

-¿Cuáles son las prioridades en las que se centra la Línea de investigación en Apnea Obstructiva del Sueño del CIBERES?

-La alta prevalencia de esta enfermedad, su carácter crónico, y su impacto sobre la salud y calidad de vida de los pacientes que la sufren, hacen de esta enfermedad un problema de salud pública que debe abordarse adecuadamente. Los retos recogidos en la Línea de Investigación en Sueño 2016-18 de CIBERES identifican varias prioridades, bajo la premisa del desarrollo de un sistema de manejo personalizado del SAOS. En primer lugar, trataremos de identificar clínicamente, mediante el manejo de grandes bases de datos (Big Data), y molecularmente, los distintos perfiles de pacientes con SAOS. Además, nuestra investigación contribuirá al desarrollo de sistemas de diagnóstico y manejo de la enfermedad sencillos, coste-efectivos y aplicables en nuevas unidades clínicas como Atención Primaria, siendo la incorporación de nuevas unidades clínicas un elemento clave para el manejo de una patología frecuente y crónica como el SAOS. Además, profundizamos en las consecuencias patológicas del SAOS, principalmente las consecuencias de esta patología en enfermedades que preocupan a Europa en su programa de investigación Horizonte 2020. Estas enfermedades son aquellas relacionadas con el envejecimiento, mortalidad y enfermedades que tienen un alto impacto social, como son las enfermedades cardiovasculares, enfermedades neurodegenerativas y cáncer. En este punto resulta especialmente destacable la contribución de los distintos proyectos que desarrollamos en el campo de la investigación básica y que están contribuyendo de manera muy significativa y con gran éxito en la caracterización de las consecuencias fisiopatológicas del SAOS. Fruto de estos proyectos, CIBERES ha sido pionero en la aportación de las primeras evidencias del papel de la hipoxia intermitente, principal consecuencia relacionada con la patología del SAOS, en el desarrollo de cáncer.

-¿Qué proyectos de investigación se están desarrollando al amparo de este programa?

-Para dar respuesta a las distintas prioridades identificadas en la Línea de Investigación en Sueño 2016-18 del CIBERES, para cada uno de los puntos indicados anteriormente, hay proyectos en marcha liderados por los investigadores del CIBERES que trabajan en esta línea de investigación. Los distintos proyectos en marcha responderán a los objetivos identificados en esta línea. Muchos de estos ya han sido completados y los que aún están en marcha finalizarán en el próximo año, para conocer sus resultados a finales de 2018.

-El método HIPARCO-score, cuyo desarrollo ha liderado, permite predecir la respuesta al tratamiento del paciente con apnea, ¿en qué consiste este método y qué ventajas aporta en el abordaje clínico de la SAOS?

-El método patentado HIPARCO-score es la primera tecnología disponible para el tratamiento personalizado del paciente con hipertensión resistente y SAOS. El Spanish Sleep Network, demostró que el tratamiento con CPAP disminuye la presión arterial en un grupo de especial riesgo y de complejo manejo clínico, como es el grupo de hipertensos de difícil control, conocido como hipertensos resistentes. La aplicación de CPAP disminuye la presión arterial en estos pacientes, lo que señala a este tratamiento como una herramienta eficaz para mejorar la salud cardiovascular de esta población. Sin embargo, también observamos que el 30% de estos pacientes tratados no respondían adecuadamente a la CPAP y no disminuían su presión arterial. Llegamos incluso a observar que dicha presión arterial aumentaba en algunos de estos pacientes no respondedores, lo que supone un especial riesgo para este complejo grupo de pacientes.

Para poder identificar al paciente que se beneficiaría del tratamiento con CPAP para disminuir su presión arterial, desarrollamos la tecnología HIPARCO-score. Esta tecnología se basa en la cuantificación de una serie de biomarcadores y permite predecir la respuesta de un paciente al tratamiento con CPAP para la disminución de la presión arterial. De esta manera, es posible predecir, antes de tratar, si un determinado paciente responderá adecuadamente al tratamiento con CPAP para disminuir su presión arterial. Esta herramienta ha sido galardonada por el prestigioso programa CaixaImpulse. Nuestro objetivo principal es introducir la aplicación de HIPARCO-score en la práctica clínica habitual para identificar el grupo de pacientes hipertensos resistentes que se beneficiarían del tratamiento con CPAP para el control de su presión arterial.

-¿Podremos contar en el futuro con nuevas herramientas personalizadas basadas en biomarcadores tanto para el diagnóstico de esta patología, predicción de la eficacia de los posibles tratamientos y predicción personalizada del desarrollo de comorbilidades del SAOS?

-El desarrollo de métodos simplificados, basados en el uso de biomarcadores, supone una de las líneas principales de investigación en el manejo personalizado del SAOS del CIBERES. Por este motivo, y a la luz del éxito de tecnologías como HIPARCO-score, esperamos poder aportar nuevas herramientas que mejoren el manejo del SAOS.

Estas herramientas permitirán actuar a diferentes niveles: Primero en el diagnóstico simplificado del SAOS y caracterización del perfil del paciente. Segundo, para identificar el mejor tratamiento para cada paciente. Tercero, identificando el perfil molecular del paciente con alta probabilidad de baja adherencia o mala respuesta a un determinado tratamiento, con el objetivo de identificar la mejor alternativa terapeútica y de manejo posible.

-Uno de los desafíos que tratan de abordar con este programa es el desarrollo de un modelo de gestión integral y personalizada de la SAOS, ¿en qué pilares cree que debe asentarse este modelo?

-Los principales pilares son la caracterización de los distintos perfiles de pacientes con SAOS, la incorporación de nuevas unidades clínicas para el manejo de esta enfermedad, tal y como ocurre para otras patologías crónicas y frecuentes. Por último, el desarrollo de herramientas moleculares y tecnologías inteligentes para el diagnóstico, tratamiento y monitorización personalizada de la enfermedad.

-¿Qué pueden aportar las nuevas tecnologías al abordaje de esta enfermedad?

-Resulta hoy día evidente que la forma de ejercer la medicina los próximos años no tendrá nada que ver con lo que habíamos visto y hay que estar preparados para ello. Nuestros jóvenes, y no tan jóvenes, se relacionan y viven a través de la tecnología. Eso puede ser un problema, pero también puede tener sus ventajas y hay que aprovecharlas.

Las nuevas tecnologías pueden realizar aportaciones importantes tanto para facilitar el proceso diagnóstico como el terapéutico, su ejecución y monitorización de la evolución. El desafío es implementarlas de una forma que encajen bien en la forma de trabajo de los clínicos y que realmente les faciliten el trabajo encajando en sus procesos de análisis y ejecución de decisiones. Además, hay que hacerlo consiguiendo un entorno que personalice la medicina y que consiga dar al paciente la sensación de que ayuda y participa en la buena evolución de su enfermedad, es decir que se “empodera” de su bienestar.

El proyecto CONNECARE (enfocado a la mejora en el manejo de los pacientes crónicos complejos a través del uso de tecnologías de la información y la comunicación) es un proyecto financiado por Horizonte 2020 en el que trabajamos, y resulta una apuesta única e innovadora que persigue este objetivo. En resumen, a través de la tecnología intentaremos de forma eficaz “ir todos a una, de manera fácil y llegar antes”. Por una parte supondrá una vía de comunicación fluida y bidireccional entre todos los niveles asistenciales y entre todos los profesionales implicados en la asistencia de los pacientes complejos, con el objetivo de mantener una línea única y coherente de actuación sobre el paciente que se mantenga independientemente del nivel asistencial donde este se encuentre. Sería para decirlo de forma sencilla un “ir todos a una”. Todo esto a través un sistema visual e intuitivo diseñado por profesionales asistenciales y para profesionales asistenciales. Además, apoyado en sistemas de inteligencia artificial que asesoran, proponen y ayudan a los clínicos en la toma de decisiones. Paralelamente, CONNECARE supondrá la implementación de una monitorización cómoda, amable y fácilmente ejecutable de la evolución de los enfermos a través de la tecnología. La idea es que ello permita detectar las complicaciones o descompensaciones de las enfermedades crónicas, como el SAOS, precozmente, permitiéndonos “llegar antes”. En resumen, innovación tecnológica buscando algo que los clínicos precisan de manera inmediata; eficacia y recuperación de la personalización de la atención médica.

-También se trabaja en el desarrollo de nuevos dispositivos tanto para el tratamiento como para el diagnóstico de la SAOS, ¿cuáles son los desarrollos más prometedores?

-Actualmente se están desarrollando nuevas tecnologías que permiten nuevas formas de diagnosticar el SAOS mediante análisis de imagen, permitiendo evaluar los movimientos del paciente durante el sueño para diagnosticar la presencia de apneas respiratorias. Además, otras tecnologías basadas en la detección de la posición y el movimiento, permiten el tratamiento del SAOS posicional, evitando que el paciente duerma de posición de cúbito supino, posición que favorece el desarrollo de apneas. Además, se están evaluando la aplicación de nuevas tecnologías inteligentes para mejorar el seguimiento de los pacientes tratados, con el objetivo de mejorar la adherencia a sus tratamientos. Estas herramientas de telemedicina definirán en gran medida el conjunto tecnológico que mejorará el manejo del SAOS en los próximos años. Estamos viviendo una situación de revolución que cambiará en unos años la forma en la que manejamos esta enfermedad. Debemos mantener una posición de evaluación crítica y la búsqueda constante de nuevas maneras de mejorar el manejo de esta enfermedad. Esta aproximación genera un escenario muy prometedor y estimulante para el investigador.