El probiótico contra la tuberculosis desarrollado por Manremyc busca su salida al mercado a través de Capital Cell

El investigador del CIBERES Pere-Joan Cardona dirige la spin off Manremyc (Imagen: manremyc.cat)
CIBER | miércoles, 29 de mayo de 2019

El jefe de grupo del CIBERES Pere-Joan Cardona dirige Manremyc, una compañía spin off surgida del Institut de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP) que desarrolla y comercializa una tecnología desarrollada también por el CIBERES: el uso del bacilo M. manresensis inactivado para la protección contra la tuberculosis. Esta tecnología, protegida bajo una patente de cotitularidad IGTP y CIBER, permite prevenir el contagio de la tuberculosis mediante un producto natural, administrado por vía oral y con una gran estabilidad, facilitando la entrada en regiones con alta incidencia y menos recursos. Es por ello por lo que recibió la certificación “B-Corp” en 2016.

Ahora, la biotecnológica ha abierto una ronda de inversión a través de Capital Cell con el objetivo de alcanzar 250.000 euros de financiación para su entrada en el mercado. “Con los fondos que se consigan en esta campaña, Manremyc tiene como objetivo consolidar la entrada al mercado, que se iniciará a partir de septiembre en Kenia y Filipinas” declara Pere-Joan Cardona.

La tuberculosis sigue siendo la principal causa de muerte por enfermedad en el mundo, por encima de la Malaria o el SIDA: en 2018, la tuberculosis causó más de 1,5 millones de muertes, la mayoría en países en vías de desarrollo. Según un informe realizado por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la tuberculosis sigue siendo un “importante desafío” de Salud Pública en los países europeos. Gracias a sus características de estabilidad, el producto de Manremyc es eficaz para combatir la tuberculosis a nivel mundial.

La solución es fruto de más de 20 años de investigación para encontrar una solución eficaz, económica y simple que permita la penetración mundial, abarcando los países más desprotegidos. Cuenta con el apoyo de grupos inversores clave en el mundo farma: las “family office” de la familia Reig y Puigdedou. Durante este periodo se han obtenido las patentes nacionales en USA, EU, Japón, o China. Hasta 10 países y 10 en curso. También se ha podido optimizar su producción industrial, y se han alcanzado acuerdos de distribución para el lanzamiento comercial en 65 países de todo el mundo.